LA AVENTURA DE VIAJAR
No deja de ser curioso que la mayoría de las cosas se hagan, o dejen de hacerse, en base a una política coercitiva más o menos poderosa. Parece como si la sociedad estuviera embrutecida, hasta tal punto, que solo reacciona ante el castigo o la represión. Es como si al final todo fuera cuestión de números, es decir, que resulta más rentable ¿pagar alguna indemnización de vez en cuando o hacer las cosas bien? Hace unos días aparece en la prensa la noticia: “La compañía aérea de bajo coste EasyJet ha sido condenada por el tribunal de Bobigny (cerca de París) a pagar una multa de 70.000 euros por haber impedido subir al avión a tres personas con discapacidad. DETALLE COMPLETO En nuestro país también se han producido sucesos parecidos: La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a Iberia por discriminación a tres pasajeros sordos a los que en el año 2004 denegó el acceso a un avión. La sentencia pide que se establezcan “los medios necesarios y precisos para que cese en la vuln...